Archivado en: HistÓrias para dOrmir, MisScueNtos! | Etiquetas: evasión, huir, SHOW, sorpresa, teletransportación, victoria, VIDA Y MILAGROS DE UNA STRIPPER DE LA FRONTERA, Yan-Zhu
BSO
Natalia cerró la puerta y se desplomó en el asiento.
Roberto muerto. Se dijo. Y volvió a llorar.
Ya no tenía ganas de bailar pero tenía que trabajar.
Se quería ir a casa, a su habitación del Chelsea y dormir , pero no se lo podía permitir.
Llamó a Jon y le contó el nuevo show, para que lo preparara. Se, vistió y peinó, sin ánimos . Antes de salir miró la habitación , en las últimas horas se había convertido en un mal lugar, ya no le gustaba estar.
Bajó.En las bambalinas se encontró mejor, le empezó a llegar el subidón de la actuación , eso le ayudaría con el dolor.
Entonces la música dio comienzo a la acción. Natalia respiró fuerte, tres veces. El escenario estaba a oscuras y ella daba la espalda al público.
Llevaba una falda de gasa que a la luz transparentaba sus piernas largas. Iba descalza y vestida como una odalisca o como una gitana, según se mirara, una mezcla extraña.
Natalia tenía un don en las caderas y su espalda se arqueaba con facilidad.
Estuvo bailando un rato mirando a la cortina sin ganas de girarse, ni de ver a nadie sentado y observándola.
Al poco rato se dio la vuelta y con un leve movimiento se deshizo del sujetador. Todo fue ovación.
Cuando el cañón no la apuntaba, pudo ver cómo el inspector Carrasco estaba de pie, en la barra, mirándola .Natalia temió que esperara a que terminara el show para detenerla, pero luego pensó que esa no era su intención. Al fin y al cabo el inspector era un hombre, con polla y corazón.
Hacia el final de la actuación se armó un jaleo de espanto en la entrada, dónde Bruno vigilaba. Alguien chillaba. Una voz aguda y estrepitosa que parecía no querer dejarse pisar ni dominar.
La canción terminó y Natalia desnuda esperó el aplauso y la ovación que no recibió porque todo el mundo había girado sus sillas hacia el nuevo show.Natlia se cubrió.
Parecía una chiquilla, que enfadada chillaba y empujaba. Ella quería entrar y Bruno no la dejaba pasar, por ser mujer, se oía que decía. Ya era la segunda vez, que lo intentaba, esta vez había venido disfrazada con una barba, pero el truco había fallado, el disfraz no había funcionado. La discusión iba creciendo y Bruno estaba cada vez más violento. La niña tenía carácter y había decidido entrar le costase lo que le costase. Natalia no pudo más y le entró rabia de verdad.No aguantaba a los cobardes.
Entonces… sin saber cómo…volvió a pasar.
De repente la niña estaba dentro del local, delante de la stripper, en primera fila., sorprendida.
Miró a Natalia, miró a la puerta.
El local se quedó mudo, todo el mundo estaba paralizado.
Entonces Natalia se dio cuenta…Tenía un don.
El don de la tele transportación.
SEGUNDO MILAGRO!!!
Sonrió.
Bajó del escenario y se sentó en la mesa con la chica.
-Soy escritora.-dijo la chica.
-Qué bien!¿No eres muy pequeña para andar por ahí sola y de noche?
-Y..¿Qué te trae por aquí?- le preguntó Natalia intrigada.
-Estoy escribiendo una novela y quería documentarme. Pero el capullo de la puerta se ha inventado una norma de que aquí sólo entran hombres. La otra vez me dijo que si quería ver un striptease me fuera a un local de ambiente que ahí me sentiría en mi salsa. Yo no soy lesbiana. Quiero ver cómo se respira en un sitio cómo este ,para poder retratarlo fielmente.¿Entiendes?
Natalia sonrió. Se asombró de su valiente convicción. Le cayó bien enseguida.
Llamó a la camarera.
-Tráenos dos de lo que tú quieras.
-Pues yo soy una experta. Pregúntame lo que quieras.¿Cómo te llamas?
-Yan-Zhu!
-Hola Yan-Zhu. Yo soy Natalia. -Le dijo ofreciéndole una mano.
La camarera trajo dos bebidas naranjas y las chicas brindaron.
El local volvía a llenarse de ese ruido de ambiente que acostumbraba a acompañarlo. Ya todo el mundo había olvidado lo que había pasado. Menos Bruno, que parecía asustado. Natalia le sonrió levantando la copa y guiñándole el ojo. Estaba hasta la los ovarios de él y de sitios cómo este.
-Yan-Zhu… ¿te gusta viajar?
-Oh! Sí…me encanta!
-¿Quieres venir conmigo a un lugar que no olvidarás jamás?
La chica no sabía si desconfiar.
-¿Dónde? ¿Me vas a volver a tele transportar?
Natalia se rió.
-¡Exactamente!
-Oh! Fantástico!¿Dónde nos vamos?
-Lejos de aquí ¿Qué te parece?
-Que sí. Que digo que sí!
-Pues ala! Nos vamos!!
Y volvieron abrindar. La dos chicas se levantaron. Natália, tan alta, abrazó a la niña por la espalda, contó tres y desapareció otra vez.
TERCER MILAGRO!!!
Escandalósamente, estalló una luz multicolor.
Esta vez nadie la volvería a ver. Se iba con Yan-Zhu lejos, muy lejos, dónde no hubiera hombres que causaran dolor, dónde poder ser feliz y vivir tranquila. A otro planeta, cual hacedor de estrellas.
Cuando las vieron desaparecer, nadie se lo podía creer. Se armó un jaleo de espanto en el local. Brujas les llamaban, suerte que no tenían un hoguera a mano o las hubieran quemado, si las hubieran encontrado. Ya nadie nunca más las volvió a ver.
El Inspector Carrasco, en la barra, sonreía mientras pensaba
que era la huida más extraña que recordaba.
FIN
chin-chin!