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VIDA Y MILAGROS DE UNA STRIPPER DE LA FRONTERA III

BSO

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Roberto era millonairo,

y guapo.

Natalia se lo estaba camelando, para que la sacara de aquel antro.

Pero algo no estaba funcionando.

A él le gustaba que fuera bailarina.

Mirar.Ir a verla bailar.

Jamás la retiraría.

Natália le quería llamar.

Tenía su teléfono.

Pero sólo podía llamarlo en horarios de oficina,

y aun no eran las nueve.

y eso siempre que él no le hubiera mandado un mensaje primero

diciendo: REUNIÓN A LAS 10!

Ese era el código. Entonces, bajo ningún concepto.

Aunque estuviera en el hospital, le doliera el alma o la hubieran intentado violar,

no podía llamar.

Roberto estaba casado.

Era abogado internacional.

Le compraba regalos, Natalia tenia todos los caprichos que quería.

Aunque le faltaban las cosas importantes.

En realidad casi hubiera podido dejar de ir al Club , si quisiera,

pero entonces el chollo se hubiera acabado,

Roberto hubiera encontrado a otra bailarina

que le hiciera huir de la rutina.

así que …Natalia seguía.

Además no sé que tenía Roberto, que le gustaba. Mucho. Bastante.

Y además a Natalia en el fondo no quería dejar de bailar en Frontera.

Era su vida.

Y , cómo todos, al final, era la que decidía si seguía.

Y ella, cómo todos alguna vez, no veía otra salida.

.
Natalia, de rodillas en la cama,

aún anonadada y paralizada

miró a ambos lados.

No había nadie más en la sala.

Se calmó.Buscó el bolso.

Mierda!Joder! Se había quedado atrás en el viaje espacial.

Ahora no sabía si podía llamar a Roberto.

Que le den!Siempre igual!Que mierda!Joder!

Tendría que llamar él.

Sin querer, Natalia estaria todo lo que le quedara de dia pendiente del maldito telefono.

Abrió la cómoda y sacó una camiseta grande de manga larga.

Se puso calcetines de lana y se metió en la cama.

Encendió el televisor , no daban nada.Tendría que comprarse un ordenador.-pensó.

Natalia la cerró. Apagó la luz.

Y se masturbó pensando en Roberto.

Y una lágrima sudada le acarició la espalda.

Y se durmió

mirando al techo,

el mismo que estaba ahí todas las noches

y todas las mañanas.

Pensando en lo ocurrido.

Intentando recordar el camino,

reflexionando sobre si había sido real…o no.

Y se durmió.

Soñando que los sueños sueños són y que no existe la mágia.

Y se durmió pensando en Bruno

y en lo acontecido.

Y en Nicolai y en Roberto.

Y en todos los malditos hombres con los que se había cruzado hasta el momento.

Se cagó hasta en su padre.

Y se durmió.

Llena de tristeza y de dolor.

Si saber que tenía un don.

Se durmió.

ZZzZzZZzZzzZzZZzZzzZzZ

CONTINUARÁ.